Inicio » Blog » Un maridaje saludable: Aove y Chocolate Negro

Un maridaje saludable: Aove y Chocolate Negro

Un maridaje saludable: Aove y Chocolate Negro

¿A quién no le gusta el chocolate? El chocolate es el alimento que se obtiene mezclando dos productos derivados de la manipulación de las semillas del cacao, la pasta de cacao y la manteca de cacao, con azúcar.

El alimento de los dioses de la mitología azteca aparece por primera vez referido en nuestra cultura en una carta de Hernán Cortés (30-10-1520) que dice así: “es una fruta como almendras, que ellos venden molida, y tienen en tanto que se trata por moneda en toda la tierra y con ella se compran todas las cosas necesarias en los mercados y otras partes”.

Tomar chocolate negro, al estar entre los alimentos ricos en fibra, ayuda a favorecer el tránsito intestinal. Incluir alimentos con fibra en la dieta, como este alimento, también ayuda a controlar la obesidad. Además es recomendable para mejorar el control de la glucemia en personas con diabetes, reducir el colesterol y prevenir el cáncer de colon.

El chocolate y el aceite de oliva

En la zona del levante español antiguamente se ofrecía a los niños la rebanada de pan con chocolate y con aceite de oliva. Ha sido una manera para introducir el aceite de oliva en la dieta diaria de los más pequeños.

Ya sabemos que una pequeña cantidad diaria de aceite de oliva virgen extra protege nuestro organismo de enfermedades como el cáncer, la artritis y la diabetes. El zumo de aceituna nos garantiza una vida larga, y sobre todo sana. Pero el maridaje del chocolate con el aceite de oliva virgen extra Casas de Hualdo Arbequina crea un postre muy agradable para nuestro paladar, a la vez que muy nutritivo.

Degustándolo se notará el sabor fuerte del chocolate negro, y al final un toque muy característico del aceite de oliva. Podemos disfrutar la mezcla de los sabores dulces, pero sobre todo notar en nuestro paladar las almendras, plátanos, manzanas verdes características para la variedad de Arbequina. En el paladar encontramos una estructura muy ligera, dulce con notaciones amargas y picantes de baja intensidad características para la variedad de arbequina.

Disfruta de una perfecta combinación entre el chocolate negro y el aceite de oliva virgen extra, en la que el aceite le da un toque muy personal a este tipo de chocolate.

¡Merece la pena probarlo!

Volver a la página anterior